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Un mes después del potente sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) dio a conocer un balance detallado sobre el monitoreo constante a la actividad sísmica en Chocó, principal epicentro del temblor, así como en el resto del país. Desde el pasado 10 de agosto, especialistas de la entidad permanecen en la zona afectada, evaluando de manera minuciosa los efectos del terremoto y reforzando los sistemas de monitoreo en toda la región.
El SGC informó que sus equipos visitaron más de 20 municipios y varias ciudades, entre ellas Quibdó, Versalles, Trujillo, Manizales, Viterbo, Cali y Pereira. Durante estos recorridos, además de realizar el mantenimiento de cinco estaciones de la Red Sismológica Nacional ubicadas en Chocó y Valle del Cauca, evaluaron la intensidad del sismo según la percepción de los habitantes, los daños en edificaciones y los cambios registrados en el terreno.
Los resultados del monitoreo detallan que los principales daños se observaron en edificaciones antiguas o con fallas de mantenimiento, en particular viviendas hechas en bahareque, tapia pisada o adobes, que tenían estructuras en mal estado o cubiertas pesadas, lo que aumentó su vulnerabilidad ante el movimiento telúrico. Asimismo, el análisis de imágenes satelitales permitió detectar 240 movimientos en masa dentro de la zona de influencia, de los cuales 81 fueron reactivados tras el sismo.
En cuanto a la actividad sísmica posterior, el SGC confirmó más de 300 réplicas ligadas al terremoto, la mayoría a profundidades superiores a 70 kilómetros. Dos de estas réplicas fueron especialmente notorias, con magnitudes de 4,2 y 4,8. Según explicó la sismóloga Luisa Castillo a El Espectador, esta actividad después de un gran sismo puede continuar días, semanas o incluso meses, mientras el equilibrio geológico de la zona se restablece.
En Chocó se observó también un enjambre sísmico, es decir, una secuencia intensa de pequeños terremotos localizados en una zona relativamente pequeña, con más de 1.200 eventos a menos de 70 kilómetros de profundidad. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), no existe un límite exacto que distinga una secuencia de réplicas de un enjambre, pero suele aplicarse el término cuando hay mucha frecuencia sísmica sin un claro terremoto principal.
El impacto del terremoto, según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), ha sido devastador: 331 personas fallecidas, 4.505 heridas, 111 desaparecidas y 364 rescatadas. Las afectaciones en infraestructura incluyen más de 202.000 viviendas dañadas y más de 36.000 destruidas, así como daños en centros educativos, de salud, comunitarios y vías, además de pérdidas significativas en el sector animal y 16 departamentos comprometidos.
¿Cuántos municipios y departamentos se vieron afectados por el sismo en Colombia?
Según el balance oficial de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), un total de 498 municipios distribuidos en 16 departamentos del país sufrieron consecuencias directas por el sismo de magnitud 7,4, lo que muestra la amplitud del impacto que tuvo el evento sobre el territorio nacional.
¿Qué es un enjambre sísmico y cómo se diferencia de una secuencia de réplicas?
Un enjambre sísmico, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), es una serie de numerosos pequeños terremotos localizados en un área relativamente pequeña, pero que no siguen el patrón típico de un sismo principal seguido de réplicas. La distinción no es estricta, pero se habla de enjambre cuando la actividad sísmica es intensa y no se relaciona a un solo terremoto destacado.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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